miércoles, 20 de octubre de 2021

Actividad 05 Religión, grado octavo. 4P

LA VIDA DE LAS PRIMERAS COMUNIDADES

Los relatos sobre la vida de los primeros cristianos y el espíritu que los animaba, los encontramos principalmente en Hechos de los Apóstoles. Estos son sus principales rasgos:

-Dentro del grupo: comunión (común-unión), esta es fruto de la fe en Jesús: viven unidos y comparten sus bienes.

-En su relación con Dios: oración y celebración, especialmente la celebración de la Eucaristía.

-En su relación con los demás: la misión, anunciar a la persona de Jesús y su mensaje.

Al servicio de los hermanos.

Al principio todas las responsabilidades recayeron sobre los DOCE APÓSTOLES. Al crecer las comunidades se fueron nombrando otras personas que asumieron determinadas responsabilidades. Estas se denominaban ministerios, palabra latina que significa precisamente servicio. Los dos principales servicios o ministerios que necesitaba eran:

El ministerio de la palabra, es decir la predicación del Evangelio.

El ministerio de presidir la comunidad y de servirla en sus necesidades espirituales y materiales.

Abierta a todos los pueblos

Cuando comenzaron a convertirse al cristianismo personas que no procedían del judaísmo. Los cristianos de Jerusalén, de origen judío, eran partidario de ellos. La iglesia llego a dos conclusiones, Lo que realmente importa no es cumplir las normas y leyes, sino la fe en Jesus, el unico que salva, Y la salvación es para todos los pueblos y no solo para el pueblo judío.

El entorno hostil para los cristianos

Los cristianos, como los judíos, nunca aceptaron la practica, introducida por Augusto, de tratar al emperador como un Dios. Esta fue una de las principales razones del conflicto y el motivo de las persecuciones, ya que muchos emperadores imponían su religión precisamente para mantener la unidad del imperio romano.

Tomado del libro de religión: vera Jesús, grado octavo. Editorial SM

viernes, 1 de octubre de 2021

Actividad 04 Ética, grado noveno. 4P

 Dones y carismas.


La palabra carisma proviene del griego y significa “regalo, don gratuito”. Se utiliza para designar las capacidades o cualidades que el Espíritu Santo concede a los cristianos para que las pongan al servicio de la comunidad. 

San Pablo cita en sus cartas numerosos carismas (el don de lenguas, el don de curar, el don de la sabiduría,…) y señala que el amor es el carisma más importante, el que está por encima de todos. 

“Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversidad de servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diversidad de actividades, pero uno mismo es el Dios que activa las cualidades en todos. A cada cual se le concede la manifestación del Espíritu para el bien de todos. Porque a uno Dios, a través del Espíritu, le concede hablar con sabiduría, mientras que a otro, gracias al mismo Espíritu, le da un profundo conocimiento. Por el mismo Espíritu, Dios concede a uno el don de la fe, a otro el carisma de curar enfermedades. Todo esto lo hace el mismo y único Espíritu, que reparte a cada uno sus dones como él quiere”. (1 Cor 12,4-11).

Los carismas son muchos y variados, pero la fuente es una: el Espíritu Santo. La existencia de los carismas es signo de lo que el ser humano puede hacer con la ayuda de la gracia de Dios. 

Los carismas no son para el provecho personal, sino para la edificación y servicio de la comunidad cristiana. Los servicios más comunes dentro de las primeras comunidades eran:

  • Los diáconos, que predicaban la palabra y atendían a los necesitados.
  • Los presbíteros, que presidían las celebraciones.
  • Los obispos, que guiaban y dirigían a las comunidades.
Muchos miembros, pero un sólo cuerpo.

La presencia del Espíritu y sus carismas formó un estilo de comunidades basado en la diversidad. Esta pluralidad de carismas y servicios iba tejiendo una manera de relacionarse entre los hermanos y hermanas, donde cada persona aportaba algo diferente para el bien de todos. Pero cuando la diversidad era tan grande, surge la necesidad de la unidad. Algunos poseedores de carismas más espectaculares se creían mejores que otros, pero no es así. Pablo les recuerda a los Corintios que, aunque seamos muchos, el cuerpo es uno, y que todos los miembros del cuerpo son importantes: desde el ojo y la mano, hasta el pie y la cabeza.

Actividad 04 Religión, grado sexto. 4P

 ¿Cuál es la misión de la Iglesia?

La iglesia continúa la presencia de Jesús en el mundo.

La misión de la Iglesia es continuar en el mundo la misma misión de Jesús, es decir, anunciar el reino de Dios, hacerlo presente en la vida de los cristianos y compartirlo con la comunidad humana. Si el origen de la Iglesia es Jesús, su misión no puede ser otra que la de continuar su presencia en el mundo. Del mismo modo que Jesucristo hizo presente a Dios entre los seres humanos, la Iglesia debe prolongar la vida de Jesús, ha de continuar su obra de liberación haciendo realidad el reino de Dios en todos los tiempos. 

Para realizar su misión la Iglesia necesita cumplir unas condiciones: 

– En primer lugar, la Iglesia debe ser ella misma una comunidad de hermanos y hermanas, una fraternidad que comparta la fe y la vida, en la que el amor, la ayuda y el servicio mutuo sean reales, y en la que Jesús se haga presente en la entrega de unos a otros. 

– En segundo lugar, la Iglesia debe ser anuncio y compromiso de liberación para los pobres y para los oprimidos. Debe estar entregada totalmente, como lo estuvo Jesús, a los débiles, a los marginados, a los que más ayuda necesitan.

La misión de la Iglesia es anunciar e instaurar el reino de Dios.

Para poder anunciar el reino de Dios por todo el mundo, la comunidad cristiana encontró cuatro formas de hacerlo, intentando dar una respuesta a las necesidades de la gente que le rodeaba y a las propias dificultades que entrañaba una vida en común. 

– Vive en comunión. Ante la urgencia de conseguir un «solo corazón», los cristianos intentan vivir como hermanos. Se reúnen, comparten lo que tienen, ponen sus bienes en común y están atentos para que, entre ellos, no haya nadie que pase necesidad. A través del amor y el perdón, visualizan el reino que Dios quiere para todos sus hijos e hijas. 

– Sirve a los más necesitados. La Iglesia se pone al servicio de los demás, especialmente de los más pobres, y se compromete en la transformación del mundo en una sociedad más solidaria y feliz. Para que el mandamiento del amor que Jesús les había dejado fuese eficaz, la Iglesia se dedica a atender a los más necesitados. 

– Proclama el evangelio. Desde los comienzos, los seguidores de Jesús han proclamado y enseñado la buena noticia de la llegada del reino de Dios, incluso arriesgando su propia vida. La misión de la Iglesia es manifestar a Cristo ante los hombres, “hasta los confines del mundo”. Su misión es dar a conocer a Jesús e invitar a todos los hombres y mujeres a seguirle. 

– Celebra el recuerdo y la memoria de Jesús. En días especiales, la comunidad se reúne para la oración y la celebración de su fe. En estos momentos, se recuerda la vida y el mensaje de Jesús, se da gracias a Dios por todo lo que hace por sus hijos, se comparte y se celebra la vida. Y muy especialmente, la comunidad celebra la memoria de Jesús en la Eucaristía.