viernes, 30 de abril de 2021

Actividad 04 Religión, grado décimo. 2P

 LOS ESTEREOTIPOS


Algunos jóvenes manifiestan en determinados momentos una falta de aceptación de sí mismos. En el caso de las mujeres, esta falta de aceptación personal se ve acrecentada por la presión social que propone modelos de belleza imposibles. Una influencia que, en algunos casos, puede conducir a enfermedades como la anorexia. La modelo Nieves Álvarez sufrió ese drama. Lee su testimonio.


“Hola, no te conozco, pero creo que podría describir a la perfección lo que está pasando en tu cabeza. Sé cómo te sientes, porque todo lo que tú estás viviendo en estos momentos lo viví yo. Fueron días de pesadilla, pero una pesadilla que, ante todo y sobre todo, quiero decirte que se puede superar con ayuda de gente especializada, que te entienda y te respete. Porque la anorexia es una enfermedad. Y ya empiezas a intuir que es una enfermedad peligrosa. Lo que los demás ven es que no quieres comer por miedo a engordar. Tú sabes que hay otros síntomas más profundos: no aceptarte como persona; querer controlarlo todo, querer ser perfecta; dominar hasta tu propio sufrimiento.

Sé cómo un día cualquiera, que ni siquiera recuerdas, decidiste perder unos kilos. Sé cómo, poco a poco, te viste atrapada por el espejo. Quizá tú no te has dado aún cuenta de que el espejo empezó un día a mentirte, a devolverte una imagen falsa de tu cuerpo, un reflejo distorsionado y ampliado de ti misma.
 
Todos los que te rodean te lo dicen, pero tú estás atrapada por ese cristal de aumento, cada vez con más aumento. Por eso, nunca consigues estar lo bastante delgada, siempre quieres perder más, un centímetro más, un kilo más. Toda tu vida se centra ahora en ese objetivo, no hay más que eso en tu mente.
 
Sé que las horas de la comida son tu pesadilla... y la pesadilla de tu familia, que no puede comprender lo que pasa por tu cabeza. Te acosan, son tus enemigos en tu batalla interminable contra los kilos. Sé muy bien que lo peor es la soledad.

Quizás piensas también que tu vida ha sido una continua batalla. Control para llegar a ser algo en la vida, control para ser buena hija, para estar a la altura de lo que se espera de ti. Tu problema es un exceso de sensibilidad, por eso querrías no crecer nunca, conservar tu cuerpo de niña. Puede, también, que pienses que, en ese sentir que lo puedes controlar todo, empiezas a no controlar nada. Acaso la idea de dar la vuelta a la espiral que te lleva a la nada asoma ya en tu cerebro y hasta empiezas a escuchar a los que dicen que muchas como tú -como yo hice en su momento- superaron la obsesión que te hace sentir tan mal.

Por mi experiencia con muchas chicas que vivieron ese problema, sobre todo por mí misma, sé que al final de esa batalla hay una nueva persona más feliz, más relajada... Dicen que mucho más atractiva. Quiero que sepas que te apoyo en esa lucha. Porque sé que puedes conseguirlo.”





Hace cuarenta años, un sacerdote francés, ante la  crudeza del invierno parisino, decidió dedicarse a los más “olvidados”, a la gente desintegrada y sin hogar. Así nacieron los “Traperos de Emaús”. Durante todos estos años su voz se ha convertido en la conciencia crítica de nuestra sociedad consumista. Este texto narra una anécdota de sus comienzos.

Vivir es amar

París. Un joven llama jadeante a la puerta. “¡Padre, venga conmigo!
Junto a mi casa, un hombre intentó suicidarse. No está muerto todavía...”
Lo que al cabo de unos minutos tenía el Abbé Pierre delante de sí era un ex presidiario. Asesino de su padre, acababa de cumplir su condena de veinte años en la cárcel. Sin amigos, sin familia, acorralado por la desesperación, había escogido el callejón negro del suicidio.
 
El Abbé Pierre no le dijo lo de siempre: “Te voy a echar una mano”, sino todo lo contrario: No puedo darte absolutamente nada. Trabajo de noche por las madres abandonadas, por la gente sin techo, por los niños enfermos.
 
Yo también estoy enfermo y no puedo más. ¿Me quieres ayudar?... 
 
Antes de matarte, ¿quieres echar una mano a toda esa gente que espera?  
 
Aquel hombre no murió. No se puede morir cuando está todo por hacer, cuando sigue existiendo la única razón para vivir: los otros. Aquel hombre fue el punto de partida. Las Comunidades de Emaús ya están fundadas. Desde entonces se han extendido por los cinco continentes, y constituyen una fuerza formidable de provocación para todas las conciencias. Son comunidades de hombres que trabajan, recogen trapos viejos, hierros, papeles, muebles usados, etc. Con el producto de su venta ayudan a los que sufren más, especialmente a los que no tienen casa. Es como si dijeran con su vida: “Si nosotros, que ni somos nada ni tenemos nada, solucionamos en parte algunos problemas de la miseria, ¿qué no podrían hacer los que viven en la abundancia?”.
 
Como era de esperar, la juventud se sintió atraída por estas pintorescas comunidades. Ante el creciente interés se pensó en organizar campos internacionales de trabajo en las vacaciones, para agrupar durante el verano a todos los jóvenes de dieciocho años cumplidos que deseasen trabajar por los demás, como las Comunidades de Emaús. Durante los meses de verano, los participantes viven en comunidad, al estilo de las de Emaús, trabajan igual que en ellas y el producto de las ventas se destina a eliminar las necesidades de los que sufren más. Sólo necesitan tener dieciocho años, un saco de dormir y estar convencidos de que su única razón de vivir es amar. 

RESUMEN




La mayoría de estas propuestas presentan un ideal de felicidad alcanzable y que se convierte de hecho en el motor de la vida de muchos hombres y mujeres, no solo en el presente sino a lo largo de la historia de la humanidad.
 
Sin embargo, también se encuentra el “sinsentido”. Quizás la expresión más dramática y radical la constituya el suicidio. Aunque resulta difícil describir un fenómeno tan complejo como este, se puede afirmar que detrás de cada suicidio se esconde una profunda insatisfacción. La persona no encuentra razones positivas para seguir viviendo porque no puede soportar lo que esa misma vida le ofrece. A menudo, las presiones sociales y los falsos ideales que se presentan generan frustración que puede degenerar en una infelicidad profunda.

Pero también se dan en la sociedad vidas sin sentido aunque no lleguen al extremo del suicidio. Los fracasos acumulados a lo largo de la vida, los ideales no cumplidos y las expectativas que nunca se realizaron se ocultan muchas veces bajo vidas aparentemente normales. No es difícil encontrar mucho dolor y mucho sufrimiento en las vidas de personas con apariencia de cierta felicidad. No dejarse embaucar El sentido de la vida no viene dado por el mero hecho de nacer. Es el resultado de una voluntad y una lucha que debe comenzar por evadir los falsos ideales que no llevan más que a la frustración.
 
Quizás la sociedad, a través fundamentalmente de la publicidad movida por intereses económicos, intenta suscitar en nosotros demasiadas “necesidades innecesarias” cuya satisfacción no aumenta su felicidad. La primera medida, pues, para construir una vida con sentido, consistirá en descubrir aquello que de verdad es necesario y dónde se encuentra. Desde un punto de vista cristiano la vida tiene sentido: toda ella constituye una llamada que solicita nuestra respuesta, desde las injusticias y sufrimientos del mundo hasta la palabra de Jesús en el Evangelio, que nos propone su modo particular de ser feliz. Él lo fue y su vida plena de sentido es una invitación constante.


El suicidio contradice la inclinación natural del ser
humano a conservar y perpetuar su vida. Es gravemente
contrario al justo amor de sí mismo. Ofende también
al amor del prójimo porque rompe justamente los lazos
de solidaridad con las sociedades familiar, nacional y
humana con las cuales estamos obligados. El suicidio es
contrario al amor del Dios vivo.


Catecismo de la Iglesia Católica, número 2281

Todo el contenido de este tema está tomado del libro "Ver a Jesús" de la Editorial SM.

jueves, 29 de abril de 2021

Actividad 03 Religión, grado noveno. 2P

Los mandamientos, camino de la felicidad.


Después de atravesar el Mar Rojo siguiendo a Moisés, los israelitas llegaron a un monte llamado Sinaí. Allí Dios hizo una Alianza: le entregó a Moisés las tablas de la ley con los Diez Mandamientos. En ellos se condensa toda la normativa jurídica y moral que guiará la vida de los israelitas.

Al darles estos mandamientos, Dios se comprometía a amar y cuidar a su pueblo, como lo hace un esposo con su esposa, para que pudieran vivir y ser felices en la tierra que el Señor les había prometido.

Por su parte, los israelitas aceptaron la Alianza que Dios les proponía, ya que habían comprendido que merecía la pena fiarse de Dios. En realidad, el Señor les había demostrado claramente lo mucho que les quería, ya que les ayudaba siempre que tenían dificultades. Por todo ello, los israelitas se comprometieron a amar a Dios y a obedecerle como unos hijos a su padre, cumpliendo los mandamientos que les habían sido entregados.

Decálogo y alianza.

El Decálogo se comprende a la luz de la Alianza, en la que Dios se revela, dando a conocer su voluntad. Al guardar los Mandamientos, el pueblo expresa su pertenencia a Dios y responde con gratitud a su amor.

El don de los mandamientos de la ley forma parte de la Alianza sellada por Dios con los suyos. Según el libro del Éxodo, la revelación de las “diez palabras” es concedida entre la proposición de la Alianza y su ratificación, después de que el pueblo se comprometió a hacer todo lo que el Señor había dicho y a obedecerlo. El Decálogo no es transmitido sino tras el recuerdo de la Alianza.

Los mandamientos reciben su plena significación en el interior de la Alianza. Según la Escritura, el obrar moral del hombre adquiere todo su sentido en y por la Alianza.

La celebración de la alianza.

La Alianza es una gran celebración que se prepara y ejecuta a través de una guía. Esta guía contiene historias, leyes, promesas y amenazas; hace alusión a diferentes épocas y lugares y tiene reglas para la renovación de la Alianza.

A pesar de esta gran variedad, todas las partes de la guía persiguen el mismo propósito de animar al pueblo de Dios, orientarlo en su caminar, ayudarlo en la reflexión sobre sus errores y mantenerlo fiel a la Alianza con Dios.

El Libro de la Alianza parece una pared nueva hecha con ladrillos viejos. Propiamente son cinco ladrillos, de tamaños y épocas diferentes, puestos en esta pared de la guía por un maestro de obras de gran categoría: 1) Historia: Ex 19,1-25; 2) Ley: Ex 20,1-21; 3) Código: Ex 20,22-23,19; 4) Promesa: Ex 23,20-33; 5) Rito e Historia: Ex 24,1-18. Estos componentes indican los cinco pasos de la celebración anual de la Alianza.
 
Este documento tiene una información sobre el compendio de las leyes mosaicas: 

Actividad 03 Religión, grado octavo. 2P

 ¿CÓMO NACIÓ LA BIBLIA?


Fundamentación

Cuando se levanta un monumento en honor a una persona, nos preguntamos: ¿Por qué razón está allí? La respuesta de algunos podría ser: “Él luchó por la libertad, entregó su vida por nosotros” (énfasis en el hecho); otros podrían decir: “Nuestros abuelos y padres siempre nos recordaron sus obras” (tradición oral, recuerdo de las hazañas que mantienen “vivo” al personaje). Después de algún tiempo, y para que no se pierda el recuerdo dado por los abuelos, algunas personas han levantado un monumento recordatorio (testimonio permanente). Algo parecido sucedió con la Biblia:

El Hecho. En un primer momento sucedieron los acontecimientos, en los que actúan Dios, Jesús, el Espíritu Santo, algunas personas o comunidades. Por ejemplo, la lucha del pueblo por salir de la esclavitud de Egipto, la curación del ciego por parte de Jesús o los viajes misioneros de Pablo.

La Memoria. En un segundo momento las comunidades contaron y transmitieron esos acontecimientos a viva voz: “Recuerdo que Jesús nos dijo…”, “mi padre me enseñó que…”. Esas narraciones pasaban de persona a persona, de familia a familia, de comunidad a comunidad y lo hacían con fines catequéticos; es decir, para que la experiencia vivida o contada ayude al pueblo a crecer en la fe.

La Escritura. Y en un tercer momento algunos miembros del pueblo o de las comunidades recopilaron materiales sobre esos acontecimientos, los resumieron y los pusieron por escrito con el fin de no olvidarse de lo que habían recibido como herencia de fe.

A estos tres momentos los llamamos HECHO, MEMORIA y ESCRITURA. Dios y la inspiración de su Espíritu han estado siempre presentes en ellos. En efecto, Dios se ha ido revelando a hombres y mujeres para que descubran su proyecto de salvación en los acontecimientos que vivían y para que lo transmitan con fidelidad a todas las generaciones.

¿QUIÉNES ESCRIBIERON LA BIBLIA?

FUNDAMENTACIÓN

La Biblia es producto de una labor colectiva. En su composición participaron muchas personas: jefes, legisladores, sacerdotes, escribas, maestros, historiadores, profetas, sabios, poetas, evangelistas, apóstoles, catequistas, liturgos, padres y madres de familia... ¡Mucha gente!

Para que nos resulte más fácil recordar, podemos organizar a los autores de la Biblia por bloques de escritos, de la siguiente manera:

a). El Antiguo Testamento tiene tres grupos de escritores:

- Los historiadores: Se preocuparon más de escribir la historia del pueblo que de dar sus propios nombres. En la tarea de recopilación, revisión y escritura de las tradiciones recibidas recogieron muchos relatos de la memoria del pueblo y los fueron uniendo, completando o recortando de acuerdo a las necesidades.

- Los profetas: Casi no escribieron, sino que se dedicaron a predicar. Fueron sus seguidores quienes pusieron por escrito algunos detalles de la vida de ellos y del mensaje que comunicaron en nombre de Dios. Los escritos llevan el nombre del profeta porque los escritores lo respetaban y lo consideraban como su maestro.

- Los sabios: Fueron recopiladores de la sabiduría popular, de la reflexión sobre la vida cotidiana, de las oraciones que se usaban en la casa o en el templo. Para dar prestigio e interés a sus colecciones, pusieron como autores a personajes famosos, como David y Salomón (por ejemplo, Salmos de David, Sabiduría de Salomón).

b). El Nuevo Testamento: Por pertenecer a un periodo histórico más reciente, se da más valor al autor. En efecto, algunos libros tienen la indicación precisa del autor. Podemos clasificar a los autores del Nuevo Testamento en tres grupos:

- Los evangelistas: Son cuatro y ponen por escrito el testimonio de la vida y obra de Jesús. Ellos son: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. A ellos sumamos el libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito también por Lucas.

- Los apóstoles: La referencia específica es a Pablo, quien escribió varias cartas a las comunidades. Otras cartas, escritas por sus discípulos, fueron atribuidas a él porque se inspiran en su pensamiento.

- Otros: Escribieron bajo el nombre de alguno de los apóstoles (Pedro, Santiago, Judas, Juan). A este recurso literario se le llama seudonimia.

Es el caso de las cartas Católicas y del Apocalipsis. Sus autores quisieron quedar en el anonimato.

martes, 27 de abril de 2021

Actividad 04 Religión, grado séptimo. 2P

 El modelo patriarcal

La historia de los padres de Israel que se narra en la Biblia ocurrió hace más de 3500 años. La potencia mundial de aquel tiempo era Egipto. Ellos son unos pocos nómadas que viven en las riberas del Jordán y en las montañas de Canaán. Se dedican principalmente al pastoreo. Eran frecuentes los conflictos armados entre vecinos y, como consecuencia, los cautivos pasan a servir a los vencedores como esclavos. La familia era un clan alrededor de la figura masculina más anciana. En torno a él viven sus descendientes por línea masculina, con sus mujeres e hijos. Las hijas que se casaban se incorporaban a la familia del marido. Se incluían en la familia los siervos o esclavos. Junto con sus pocas posesiones y sus ganados solían emigrar de un sitio a otro en busca de buenos pastos.

Toda esta familia pasaba a manos del primogénito a la muer del patriarca. Esta importancia fue motivo de tensiones, rencillas y luchas internas para poder ocupar esa plaza.

Los motivos de la poligamia

En aquel tiempo se daba la posibilidad de tener varias mujeres, las esclavas eran consideradas una prolongación de sus amas. Por eso, cuando la mujer no podía dar hijos a su marido, le ofrecía a la esclava para que lo hiciera por ella. Este niño era recibido desde el parto como un miembro más, aunque en algunas ocasiones se crearan rivalidades y preferencias.

El número de mujeres estaba en relación con la riqueza. La mujer era vista, sobre todo, como madre de sus hijos. El nacimiento de los hijos (más que el de las hijas) era considerado una bendición de Dios que aseguraba mano de obra y brazos de defensa para toda la familia. Una prole numerosa garantizaba poder atender a un mayor número de cabezas de ganado y así aumenta la riqueza familiar. En caso de entrar en guerra con otras familias el número de hombres era muy importante para la victoria.

La evolución hacia la monogamia

La poligamia, como signo de poder, lo seguimos encontrando siglos más tarde entre los reyes de Israel. David y Salomón tuvieron numerosas mujeres y concubinas. Pero, con la caída de la monarquía y la vuelta del destierro, no se observa que los gobernantes tengan más de una mujer. En la época de Jesús no se contempla, ni siquiera para el rey Herodes.

El matrimonio único de un hombre y una mujer da más valor a la relación entre los esposos que a la función procreadora. Así, entendemos hoy, que lo que se comparte entre ellos no es ampliable a otras personas. El fin principal del matrimonio pasa a ser la felicidad integral de los esposos, que incluye la fecundidad.

Es significativo que, cuando se escriben los relatos del Génesis, el origen de la humanidad sea un hombre solo y una mujer sola, una pareja monógama.

viernes, 23 de abril de 2021

Actividad 02 Religión, grado décimo. 2P

 FALSOS IDEALES: EL CONSUMISMO.

 

menudo muchos de nuestros deseos e ilusiones proceden de los modelos que se ofrecen a través de los mensajes publicitarios. El siguiente documento intenta expresar la escala de valores que domina en ese mundo.

Léelo con atención
Los medios de comunicación nos presentan (estandarizada) una filosofía de la vida verdaderamente deplorable. Los Mass Media nos conducen a una domesticación de comportamientos y a una nivelación de las conductas humanas auto motivadas.
¿Cuáles son las claves de esta filosofía de la vida, de este nuevo sentido de la existencia? Este es un resumen breve de las posibles respuestas:

  • Tener es más importante que ser.
  • Consumir es mejor que renunciar.
  • Ganar es mejor que perder.
  • Progresar es más decisivo que saber para qué sirve el progreso.
  • Hacer es mejor que pensar.
  • Lo presente es más importante que lo pasado o lo futuro.
  • Aparentar es más decisivo que ser.
  • Lo urgente vale más que lo importante.
  • La cantidad cuenta más que la calidad.

Para la próxima clase:

Escoge un anuncio que vaya dirigidos especialmente a los jóvenes de tu edad y analízalo según este procedimiento. ¿Qué es lo que este anuncio propone como felicidad? Para este trabajo el anuncio debe pasar por este cuadro.