viernes, 27 de agosto de 2021

Actividad 06 Religión, grado décimo. 3P

Los relatos de la resurrección


Estos relatos narran las apariciones de Jesús a los discípulos y a algunas mujeres.

Se pueden dividir en tres tipos de relatos: los que hablan sobre el sepulcro vacío; los referidos a la aparición a los Once; y las apariciones a algunos discípulos.

El sepulcro vacío

Estos relatos nacieron, posiblemente, para ser meditados por los cristianos en las peregrinaciones al santo sepulcro. El sepulcro vacío no supuso el punto de partida de la fe en la resurrección de Jesús, porque el hecho en sí permitía muchas interpretaciones. De hecho, corría el rumor entre los judíos de que los discípulos habrían robado el cuerpo de Jesús.

El sepulcro vacío fue simplemente un signo que preparó a los discípulos para recibir el mensaje de la resurrección.

Los encuentros con Jesús resucitado

Los encuentros de Jesús con sus discípulos provocaron en ellos la fe en la resurrección de Jesús. Esto les dio alegría, paz y deseos de anunciar a los demás lo que habían visto.

Cuando se afirma que Jesús resucitó no es porque permanecía presente en la memoria de los discípulos, o porque su mensaje seguía vivo entre ellos. Esto se podría decir de muchos personajes de la historia. Decir que Jesús ha resucitado es afirmar que él vive para siempre actuando y haciéndose presente en el mundo.

¿Cómo se puede creer hoy que Jesús está vivo?

Si las apariciones del resucitado ya no se vuelven a producir, ¿cómo se puede creer hoy que Jesús resucitó?

- Primero, confiando en el testimonio de aquellos que fueron testigos de sus apariciones. Muchos de ellos entregaron su vida por esta causa.

- Segundo, teniendo una relación personal con Jesús vivo. Hay muchos caminos para encontrarle hoy: la comunidad de los cristianos (la Iglesia); los sacramentos, especialmente la eucaristía; la palabra  de Dios (lectura de la Biblia); la lucha contra la pobreza  (Jesús se identificó con  los excluidos).

Quien recorre estos caminos descubre que Jesús vive.

Actividad 02:

Resuelve el siguiente crucigrama sobre la resurrección de Jesús.

Game Pin: 583502

martes, 24 de agosto de 2021

Actividad 04 Religión, grado séptimo. 3P

Jesús llama a Dios: Padre.

 

Jesús tiene una relación especial con el Dios de Israel, tan íntima, que le llama Abbá, que en arameo era la expresión cariñosa de los niños pequeños hacia sus padres: “papito”. Esta familiaridad es muy difícil de entender en el ambiente judío. Bien es verdad que los profetas habían usado imágenes paternas para referirse a Dios. Jesús va más allá y lo llama papacito. El nombre, por aquel entonces, es muy importante: los nombres decían la esencia de las personas. Por eso el nombre de Dios fue revelado en el Antiguo Testamento: las personas no podíamos nombrar a Dios a nuestro antojo. Yavé, “yo soy el que soy”, era una palabra sagrada que nunca se mencionaba. Solo una relación especial e íntima entre Jesús y Dios Padre explica un nombre tan personal. Esta expresión es tan propia que los primeros cristianos lo invocaban así en las celebraciones.

Dios es el padre de Jesús, que es el Hijo; y también es el padre de los cristianos y de todos los hombres. El maestro dejó a sus discípulos el modelo de oración perfecta. En ella invocamos todos los cristianos diciendo: Padre nuestro… El Dios de Jesús es padre de todos, padre nuestro. Como en la parábola del padre misericordioso, no se puede separar la relación del padre con sus hijos y la relación entre los dos hermanos. Un padre mantiene unida a la familia. Cada vez que lo invocamos, cada cristiano confiesa que comparte un mismo misterio de amor con otros creyentes y se siente unido a todos los que lo llaman igual.

INFORMACIÓN TOMADA DEL LIBRO DE RELIGIÓ DE GRADO SEXTO, VER A JESÚS DE SM.


viernes, 13 de agosto de 2021

Actividad 05 Religión, grado décimo. 3P

 Jesús nos muestra quién es Dios.


La imagen de Dios para los judíos

Para los judíos del tiempo de Jesús, Dios era tan sagrado que evitaban cuidadosamente pronunciar el nombre de Yavé. Era sustituido en la lectura pública por el término “Adonay” (Nuestro Señor). O utilizaban expresiones como El Santo, El Señor del Cielo, La Palabra… Esto nos hace ver la enorme distancia que separaba al judío de ese Dios lejano y majestuoso.

Jesús se dirige a Dios llamándole Padre

Lo que más llama la atención de la oración de Jesús es el clima de confianza e intimidad que tiene con Dios. Se dirige a él llamándolo Abba (papá en arameo). Este diminutivo cariñoso y familiar era la primera palabra que aprendían los niños judíos. Los Evangelios ponen la palabra “Padre” en boca de Jesús hasta 170 veces.

Para Jesús Dios no es un ser lejano y distante, sino un Dios cercano, al que debe obediencia y fidelidad. Jesús vive como un hijo entregado y confiado al Padre, cumple su voluntad, sigue sus mandatos. Como el niño habla con su padre, así habla Jesús con Dios, con tanto abandono y confianza.

La parábola del padre misericordioso

Jesús hablaba a sus discípulos en parábolas. Para expresar quién es Dios, utilizó la parábola del padre misericordioso, también conocida como la parábola del hijo pródigo. Es aquí donde encontramos las claves para saber cómo es Dios:

  • Dios es un Padre cercano que nos ama profundamente. 
  • Dios es un Padre que respeta la libertad de sus hijos. 
  • Dios es un Padre que desea compartir el amor con sus hijos. 
  • Dios es un Padre que espera con ansia el regreso de sus hijos. 
  • Dios es un Padre que desea que sus hijos vivan como hermanos.

Frente a la idea de un Dios justiciero que impone obligaciones y amenaza con castigos, Jesús habla de un Padre lleno de misericordia, ternura y perdón.

¿Qué significa llamar Padre a Dios?

Llamar Padre a Dios significa: 

  • Reconocerle como el origen y fundamento de nuestra vida, en quien podemos apoyarnos siempre con cercanía y confianza. 
  • Descubrir y hacer su voluntad. 
  • Considerar a los demás hombres y mujeres nuestros hermanos, hijos de un Padre común; y muy especialmente a los más necesitados y débiles, por quienes Dios Padre tiene especial predilección.
Tomado del libro de décimo Ver a Jesús, de la editorial SM.



Acumulativa 03 Religión, grado décimo. 3P

miércoles, 11 de agosto de 2021

Actividad 05 Religión, grado sexto. 3P

 Jesús es verdadero hombre y verdadero Dios.


En Jesús, Dios decidió ser hombre con nosotros y para nosotros. Este es el acontecimiento decisivo de toda la historia. Dios quiso ser uno de los nuestros.

Semejante en todo a Nosotros.

Dios quiso ser hombre con todas sus consecuencias. Fue creciendo, como hombre, en edad y en madurez, descubriendo progresivamente lo que la vida le pedía.

Jesús supo lo que es gozar y sufrir, trabajar y luchar, amar y ser traicionado, esperar y desanimarse, ser tentado y vencer la tentación. Conoció la duda, el miedo, la búsqueda dolorosa de su propia misión, y la confianza suprema en Dios Padre.

También sufrió en su propia carne las consecuencias de la maldad de los hombres. Por eso afirmamos que en todo fue semejante a nosotros, excepto en el egoísmo del pecado.

Jesús revela quién es Dios.

Jesús es el rostro humano de Dios. Ese Dios al que nadie ha visto nunca, adquiere en Jesús un rostro humano y se deja ver. Quien ve a Jesús ve a Dios. Jesús es Dios mismo que se entrega voluntariamente a padecer para nuestra salvación.

A través de la vida de Jesús, de sus gestos, de su forma de actuar, de su muerte en la cruz, se descubre lo que Dios es para el ser humano, cómo se interesa por todas las personas y busca la salvación de todos.

Jesús revela el ser humano en plenitud.

En Cristo no solo se descubre quién es Dios. Jesús revela también qué es y cómo deben ser el hombre y la mujer. En Jesús encontramos un modelo de ser persona.

Jesús enseña a amar, a perdonar, a luchar por la justicia, a entregarse a una causa que merezca la pena, a compartir, a ser libres, a ponerse en manos de Dios.

María, la puerta por la que entró Dios al mundo.

Durante siglos, el pueblo de Israel deseó ardientemente la venida de un mesías. Y Dios escoge a María para realizar su promesa y hacerse “Dios con nosotros”.

En ella encuentra a la persona que acoge totalmente la venida de Dios en su corazón y en su cuerpo. El “sí” de María es como la puerta de entrada de Dios en nuestro mundo.

 

Actividad 04 Religión, grado octavo. 3P

 Los cuatro evangelios.

MATEO

Se le atribuye tradicionalmente a este cobrador de impuestos convertido en uno de los doce apóstoles (Mt 9,9).

Al parecer, su autor es un cristiano de origen judío que no conoció a Jesús, pero sí conocía bien el ambiente social de Palestina y las Escrituras.

Se escribió entre los años 80 y 90, quizá en Antioquía para los judíos cristianos de la ciudad. Enfrentados con el judaísmo oficial, expulsados de las sinagogas, el evangelista les muestra que son ellos el verdadero Pueblo de Dios anunciado en el Antiguo Testamento.

Ataca con firmeza a los fariseos y muestra cómo en Jesús se cumplen las Escrituras. Él es el Salvador anunciado por los profetas.

MARCOS

Parece ser el joven citado en los Hechos de los Apóstoles (Hch 12,12) que acompaña a Pablo en sus viajes y después vuelve con su madre. La tradición lo presenta como "secretario" de Pedro en Roma.

Fue escrito hacia el año 70 en Roma, para una comunidad de cristianos no judíos amenazada por la persecución. El lenguaje empleado es sencillo. Su autor quiso transmitir la predicación de Pedro en Roma. Intenta hacernos ver que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios. Su forma de actuar, sus milagros y su autoridad así lo atestiguan.

LUCAS

Se reconoce en él al "médico querido" (Col 4,14) que acompañó a Pablo en Mileto y Roma. Posiblemente es griego y muestra una gran cultura. Escrito en griego entre los años 80 y 90 para griegos convertidos al cristianismo que conocen mal las Escrituras y costumbres judías, y el evangelista se preocupa por enseñárselas.

El mismo autor escribió los Hechos de los Apóstoles. Muestra cómo en Jesús Dios visita a su pueblo y viene a manifestarle su amor. Es el que más insiste en la bondad de Jesús, su perdón y misericordia. Es muy duro con los ricos.

JUAN

En su fuente parece estar el apóstol preferido por Jesús, un joven pescador de Galilea. Pero desconocemos al autor material del evangelio. 

Se escribió entre los años 95 y 100, probablemente por un grupo de discípulos que meditaban las enseñanzas de Juan. Sus destinatarios pudieron ser cristianos judíos y no judíos de la ciudad de Éfeso. 

Nos muestra a Jesús como un retrato de Dios, la Palabra del Padre. Dios "se ha hecho carne" en Jesús. Usa un lenguaje muy simbólico para decirnos quién es Jesús: el pan de vida, el buen pastor.


martes, 10 de agosto de 2021

Actividad 03 Religión, grado séptimo. 3P

Ahí tienes a tu madre. 

Hacia el final de su vida pública, Jesús se va quedando cada vez más solo, ya no le acompañan las multitudes de otros tiempos; los apóstoles han huido por miedo… solo quedan algunas mujeres, el discípulo amado y María, su madre.

Como muchas madres, que sufren ante las injusticias y la violencia que sus hijos padecen, ella es una mujer fuerte, sostenida por la fe, que lo acompaña en silencio.

Dejar las cosas en buenas manos.

Jesús, desde la cruz, ve quiénes lo acompañan: su madre y el apóstol Juan, quien según la tradición es el discípulo amado pero que bien puede simbolizar a todo creyente que lo acompaña en el dolor. Entonces hace un doble gesto: entrega el discípulo a su madre y su madre al discípulo.

María, madre de los creyentes

El discípulo la recibió en su casa. Los creyentes de todos los tiempos tienen a María por madre y la reciben en su casa, es decir, la tienen presente en sus vidas.

El discípulo la recibió en su casa. Los creyentes de todos los tiempos tienen a María por madre y la reciben en su casa, es decir, la tienen presente en sus vidas. Como madre de los creyentes, María:

  • Como los relatos de la infancia se convierte en modelo de mujer de fe que medita la palabra de Dios y está atenta de su presencia.
  • Como en la vida de Nazaret, acompaña a los creyentes en las labores humildes y sencillas de cada día y los sostiene con la paciencia y la constancia.


lunes, 9 de agosto de 2021

Actividad 04 Religión, grado noveno. 3P

 La moral que rebasa las leyes.


Cuando Jesús quiere hacer ver lo que es el ser humano cabal cuenta la parábola del buen samaritano. Es un momento solemne en los evangelios que va más allá de la curiosidad por saber cuál es el mayor de los mandamientos. Se trata, en dicha parábola, de decirnos en una palabra lo que es el ser humano. Pues bien, ese ser humano cabal es aquel que vio a un herido en el camino, re-accionó y le ayudó en todo lo que pudo. No nos dice la parábola qué fue lo que discurrió el samaritano ni con qué finalidad última actuó. Lo único que se nos dice es lo que hizo "movido a misericordia".

El ser humano cabal es, pues, el que interioriza en sus entrañas el sufrimiento ajeno -en el caso de la parábola, el sufrimiento injustamente infligido- de tal modo que ese sufrimiento interiorizado se hace parte de él y se convierte en principio interno, primero y último de su actuación. La misericordia -como re-acción- se torna la acción fundamental del hombre cabal. Esta misericordia no es, pues, una entre otras muchas realidades humanas, sino la que define en directo al ser humano. Por una parte, no basta para definirlo, pues el ser humano es también un ser del saber, del esperar y del celebrar; pero, por otra parte, es absolutamente necesaria. Ser un ser humano es, para Jesús, reaccionar con misericordia; de lo contrario, ha quedado viciada de raíz la esencia de lo humano, como ocurrió con el sacerdote y el levita, que "dieron un rodeo".

Tomado de: https://sedosmission.org/old/spa/sobrino.html


viernes, 6 de agosto de 2021

Actividad 04 Religión, grado décimo. 3P

 Los relatos de la infancia de Jesús


Sobre la infancia de Jesús sabemos muy pocas cosas. Lo que conocemos se centra en los acontecimientos cercanos a su nacimiento. Estos hechos solo están narrados en los Evangelios de Mateo y Lucas: son los llamados Evangelios de la infancia.

Mateo y Lucas coinciden en lo esencial, aunque algunos hechos solo los narre uno de los dos. Los evangelistas no pretendieron elaborar una biografía detallada de Jesús, sino un relato que explicase quién era y cómo lo veían los primeros cristianos.

Las escenas más importantes de estos relatos

Lo que Mateo y Lucas quieren decir con los hechos narrados es lo siguiente:

·  La genealogía de Jesús: Al incluir una larga lista sobre los antepasados de Jesús, los evangelistas nos quieren decir que Jesús pertenece al pueblo de Israel y que es el Mesías esperado.

·  El anuncio del nacimiento de Jesús: Mateo afirma que Jesús fue concebido por María sin que esta hubiera tenido relaciones sexuales. Con ello quiere indicar que el embarazo de María se debe a la acción del Espíritu Santo. Lucas otorga a María un gran protagonismo: acepta la misión encomendada por Dios. Así destaca la importancia de María en la historia de la salvación.

·  María visita a Isabel: Se trata del encuentro de ambas mujeres, y también del de sus hijos, Jesús y Juan. María responde a las alabanzas de Isabel con un bello poema que conocemos con el nombre de Magníficat. En este canto de alabanza, María da gracias a Dios porque en ella se han cumplido las promesas anunciadas en el Antiguo Testamento

·  El nacimiento de Jesús: Lucas indica que Jesús nació en Belén, para dejar clara la relación de Jesús con el rey David quien también pertenecía a esa ciudad.

·  Los sabios de Oriente: Vienen de un país lejano. Con ello el evangelista Mateo quiere indicar que Jesús nace para salvar a todas las personas del mundo y no solo a los habitantes de Israel.

·  Persecución de Herodes y huida a Egipto: Con esta escena Mateo recuerda lo que hicieron los antepasados de Jesús: la esclavitud de Egipto y el Éxodo hacia la tierra prometida.

·         Presentación de Jesús en el templo: Los ancianos Simeón y Ana representan a todo el pueblo judío; identifican a Jesús como el salvador de todos los pueblos.

¿Quién es Jesús?

Los relatos bíblicos sobre la infancia de Jesús nos muestran que:

Jesús es el Mesías esperado. En Jesús se cumple la esperanza de Israel: es el Salvador esperado y anunciado por los profetas.

Jesús es el Hijo de Dios. Mateo y Lucas, sirviéndose de la narración de su nacimiento, nos proclaman que el origen de Jesús se debe a la iniciativa de Dios a través de su Espíritu. Jesús es un niño como los demás, pero, a la vez, es una persona totalmente especial: es el Hijo de Dios.

 

jueves, 5 de agosto de 2021

Actividad 04 Religión, grado sexto. 3P

Creemos en Jesucristo, hijo único de Dios.


En Jesucristo Dios se instala definitivamente entre los hombres. Los hombres ya no estarán solos. Dios los acompaña en Jesucristo a lo largo de su camino. Jesucristo, al igual que los demás seres humanos, murió. Afrontó el miedo de ese instante decisivo como cualquier ser humano. Sufrió la humillación y el odio de los que matan el amor. Pero llevó su obediencia al Padre hasta el final.

Pero Dios ha recuperado a Jesucristo de la muerte, la cual pierde su poder con la resurrección de Jesucristo. En adelante, la muerte ya no podrá vencer una vida vivida con amor. Con la resurrección de Jesucristo, Dios se opone al odio y a la muerte, y toma posición a favor de los seres humanos.

Jesús no puede ser confundido con Yahvé, el Dios de Israel. En los escritos de las primeras comunidades cristianas, Jesús aparece siempre como alguien claramente distinto de ese Dios a quien Jesús llama Padre, a quien ora con fe y confianza, a quien obedece hasta la muerte.

Dios se hace presente en la vida y en la muerte de Jesús de una manera única. No se puede hablar de Jesús como de un hombre cualquiera. Ningún otro vive tan inmediatamente desde Dios y para Dios. A Jesús no se le puede considerar solo como profeta o enviado de Dios.

En la vida de este hombre, la Palabra de Dios y su actuación salvadora están tan totalmente presentes, tanto que debemos decir que el mismo Dios se nos presenta, se nos descubre y se nos acerca en Jesucristo, de una manera única e irrepetible. Cristo es Dios mismo, hecho hombre.

Los creyentes tratan de expresar esta realidad acudiendo a lenguajes diferentes y variados:

– Jesús mismo es la Palabra de Dios hecha carne.

– Jesús es Hijo de Dios. No es una criatura distinta de Dios. Jesucristo, como Dios que es, no tiene origen, sino que es engendrado, no creado, desde siempre.

Ante los rasgos que caracterizaron la vida de Jesús de Nazaret y ante el hecho inaudito de la resurrección, la comunidad cristiana confiesa, llena de fe, que Jesús es el Hijo único de Dios que se ha hecho hombre por nuestra salvación.

Información recopilada del libro de religión de grado sexto Ver a Jesús de SM.


Actividad 03 Religión, grado octavo. 3P

Los Evangelios

¿Qué significa la palabra: “Evangelio”?

La palabra "evangelio" es de origen griego. Significa "buena noticia", "noticia que causa felicidad". ¿Cuál es esa buena noticia? Para los primeros cristianos, esa buena noticia es Jesucristo: su vida, su mensaje, su salvación. Todo eso es una buena noticia. Es el evangelio de Cristo.

Los Evangelios no son biografías de Jesús

Los evangelios no son biografías de Jesús, aunque en ellos encontremos hechos y acontecimientos de su vida. En la vida de Jesús no hubo un cronista que fuera siguiendo paso a paso a Jesús y escribiera todo lo que El hacía y decía. Los evangelios no son escritos redactados por biógrafos interesados en recoger con precisión las palabras y los hechos de Jesús tal como sucedieron históricamente. Se trata más bien de testimonios de fe de hombres que han creído en Jesús resucitado y que pretenden, de diversas maneras, anunciar a Jesucristo y proclamar la salvación.

La intención de los evangelistas al escribir los evangelios fue:

- Dar a conocer lo más significativo de la vida y el mensaje de Jesús.

- Dar testimonio de su fe en Jesús como Salvador e Hijo de Dios.

- Invitar a muchos otros a que creyeran en Jesús.

El proceso de formación de los Evangelios

Los evangelios se escribieron a través de un largo proceso que duró muchos años y en el que intervinieron muchas personas. El siguiente cuadro recoge este proceso dividido en cuatro etapas.

Años

Etapas

Acontecimientos

1-30

Vida de Jesús

Hacia los años 27-28, Jesús de Nazaret escogió a algunos discípulos y con ellos proclamó con palabras y con hechos la venida del reino de Dios. Condenado por los responsables religiosos, fue crucificado por los romanos hacia el año 30.

30-50

Transmisión oral

La resurrección de Jesús y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés hicieron comprender a los discípulos que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador. Narran su experiencia vivida con Jesús. En torno a ellos van surgiendo pequeñas comunidades cristianas.

50-70

Se escriben algunos textos

Estas comunidades recurren a las palabras de Jesús para resolver todas las cuestiones que les plantea su vida y mantener viva su fe. Poco a poco, estos recuerdos se van poniendo por escrito agrupados en colecciones. Los utilizan fundamentalmente para la predicación, la celebración de la Eucaristía y la catequesis de los nuevos bautizados.

70-100

Se escriben los evangelios

Cuatro evangelistas recogen las tradiciones orales y los escritos y, en un lento trabajo de composición, escriben los evangelios. Lo hacen en fechas y lugares diferentes. Al escribir tienen en cuenta los problemas y necesidades de las comunidades a las que se dirigen.


Información tomada del libro de religión de Octavo grado: Ver a Jesús 8 de la editorial SM.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Actividad 03 Religión, grado once. 3P

Trabajo en clase con grado once.

Tengan buen día queridos estudiantes de grado once. En esta mañana realizaremos un ejercicio de búsqueda en la sagrada escritura sobre elementos comunes del Antiguo Testamento que son empleados en la religión cristiana y la religión Judía.


lunes, 2 de agosto de 2021

Actividad 03 Religión, grado noveno. 3P

Autoridad moral de Jesús

“Maestro, ¿qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?”. Al joven que hace esta pregunta, Jesús responde primero invocando la necesidad de reconocer a Dios como “el único Bueno”, como el Bien por excelencia y como fuente de todo Bien. Luego Jesús le declara: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. (Mt 19,17) Y cita a su interlocutor los preceptos que se refieren al amor del prójimo: “no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás testimonio falso, honra a tu padre y a tu madre”. Finalmente, Jesús resume estos mandamientos de una manera positiva: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Amor que procede desde el interior.

Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento. Pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero. Así, pues, no se trata ya de un mandamiento externo que nos impone lo imposible, sino de una experiencia de amor nacida desde dentro, un amor que por su propia naturaleza ha de ser ulteriormente comunicado a otros. El amor crece a través del amor. El amor es divino porque proviene de Dios y a Dios nos une y, mediante este proceso unificador, nos transforma en un Nosotros, que supera nuestras divisiones y nos convierte en una sola cosa, hasta que al final Dios sea todo para todos (cf. 1 Co 15,28).

Amor humano

Jesús es semejante a los hombres (Fil 2,7), no inventa el amor, asume el que encuentra en los seres humanos, hasta tal punto que lo vive con los sentimientos, luces y oscuridades de cualquier amor humano. Se alegra (Jn 15, 11), siente dolor y angustia (Mt 26, 37), experimenta tristeza (Mt 26, 37), llora (Jn11, 35), se alegra con sus apóstoles, se molesta con sus discípulos y con su familia (cf. Mc 3,20). Su amor humano lo vive con predilección por los más pobres y más abandonados, aquellos a quienes les falta más el amor vivido como respeto, como valoración y como personalización. Esta es la compasión de Jesús: se alegra con la alegría y se entristece con la tristeza del otro.

Amor que abraza a todos los hombres

El documento de Puebla en el número 192 dice que el amor de Jesús “abraza a todos los hombres, que privilegia a los pequeños, los débiles, los pobres. Que congrega e integra a todos en una fraternidad capaz de abrir la ruta de una nueva historia”. De acuerdo con este documento, Jesús ama a toda persona en su singularidad (amor universal de Jesús), pero no a todos lo mismo (cf. Jn 13,23). El amor a cada persona es la expresión concreta de su amor al Padre y a su proyecto, que es el Reino (amor exclusivo de Jesús).